Acerca de este mensaje:
-
Betania
-
Tierra Blanca, Veracruz
-
Lunes 22 de julio, 2024
-
Obediencia, Escrituras
-
1034 reproducciones
Una mujer honesta
Ps. Cecy Castillo
Lunes 17 de marzo, 2025
Dios nos conoce completamente; Él sabe todo de nosotras, conoce nuestros pensamientos y espera de nosotras nuestra honestidad.
La honestidad es un requisito necesario para tener una verdadera comunión con Dios. Cuando fallamos, no debemos de encubrir nuestras faltas, más bien confesarlas a Dios para poder obtener su perdón y su misericordia.
El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. Proverbios 28:13
La mentira, antes de que salga de nuestra boca, es fabricada en el corazón; por eso debemos tener cuidado con lo que pensamos y decimos. Debemos ser honestas con Dios y con los demás acerca de nuestra condición real, es decir debemos tener integridad.
Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. Salmos 15:1-2
Mentir es parte de la naturaleza pecaminosa del ser humano, fue adoptada desde el principio con Adán y Eva; nadie nos enseña a mentir y a encubrir nuestras faltas, lo tenemos en nuestra naturaleza.
Por eso es una importante labor de los padres enseñar a los hijos desde muy temprana edad, cómo Dios nos pide actuar siempre con la verdad y hablar siempre con honestidad. No importa si a veces es dura, siendo honestas tendremos la bendición de Dios.
Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:5-9
La mentira ocasiona que nuestro cuerpo se vea dañado, que nuestra vitalidad se apague, habrá tormento y no tendremos paz en nuestro corazón. Por esa razón, no debemos de permitir que la mentira anide en nuestro corazón, sino buscar andar en honestidad y hablar siempre la verdad ante Dios, pues Él ya la conoce.
Como hijas de Dios, debemos saber, que al caminar y tener comunión con Él andaremos en luz y en la verdad. Debemos tener honestidad:
1. Con Dios
Él ama la verdad, si andamos en honestidad, el Espíritu Santo nos guiará cada vez más a la verdad.
He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría. Salmos 51:6
Muchas veces podemos estar sirviendo a Dios con intenciones de satisfacción personal o para ser reconocidas, podríamos engañar a los demás, pero a Él no lo podemos burlar, Dios conoce nuestras intenciones. Si lo hacemos con una verdadera intención de servirle por amor, Él se agradará en lo que hacemos.
Por eso es mejor pedir en oración la dirección de Dios para que nos use de acuerdo al propósito que tiene para nuestra vida, de esa manera lo haremos con sinceridad.
2. Con nosotras mismas
Debemos ser cuidadosas de que lo que prediquemos sea en verdad lo que vivamos, y que no sean simplemente palabras.
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Santiago 1:22
No debemos tener un concepto más alto de lo que en realidad somos, de esa manera creamos una falsa ilusión y un autoengaño, creyendo que tenemos características y cualidades que en realidad no tenemos; más bien, debemos ser agradecidas con Dios y creer que lo que nos ha dado lo usará e incrementará para su gloria.
Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Romanos 12:3
Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. Gálatas 6:3
3. Con los demás
Debemos cuidar también nuestro testimonio ante los demás, no tratemos de impresionar a otras personas con algo que no somos o con cosas que no tenemos. La honestidad producirá más honestidad en nuestra vida y edificará la vida de otras personas.
Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Efesios 4:25
REFLEXIÓN
¿Es usted honesta con Dios, con usted misma y con los demás? Es una buena pregunta para reflexionar en las intenciones de nuestras acciones, en lo que creemos de nosotras mismas y de cómo nos mostramos ante lo demás.
Si estamos fallando en algunas de esas áreas, es un buen momento para enmendar y decidir actuar como Dios en verdad lo espera, andando en la verdad y en honestidad; si hemos mentido, debemos ser prontas para confesarlo y así poder alcanzar su misericordia.
ORACIÓN
Dios mío, gracias por que Tu Palabra nos instruye y nos da sabiduría, es luz a nuestros pasos y es la que nos hace vivir en la verdad. Ayúdanos a vivir en total honestidad, primeramente contigo, también con nosotras mismas y con todos los demás.
Amén.
Citas bíblicas tomadas de la Reina-Valera © 1960 Sociedades Bíblicas en América Latina
Acerca de este mensaje:
-
Betania
-
Tierra Blanca, Veracruz
-
Lunes 22 de julio, 2024
-
Obediencia, Escrituras
-
1034 reproducciones
Compartir este mensaje:
Otros mensajes
Creemos que serán de gran bendición para tu vida.